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miércoles, 3 de agosto de 2011

8-Un lugar para todos los malditos


Salgo del puti-antro-centro de culto religioso de Klausan buscando a Conejo. Me espera quitado de la pena sentado en una piedra. Estoy tan molesto que veo todo como una película en blanco y negro con subtítulos. En mi cabeza suena Welcome Home de Radical Face, pero sólo en mi cabeza.

Le reclamo por haber tenido la llave todo este tiempo y no haberlo dicho. Él sólo se encoge de brazos.

Yo hago berrinche y pataleo, él extiende el brazo diciendo: te llevo de una vez.

Volvemos dentro. Klausan baila en el aire mientras sus hombres-dragón de cómodo se arrastran, comen y copulan por todo el lugar. Entramos  a la zona oscura. Parece el ano del diablo, no veo ni la palma de mis manos. Sujeto a Conejo por la espalda para no reventarme el hocico con una caída. Escucho un tintinear metálico, es el juego de llaves que saca de su bolsillo.

Nos detenemos. Se oye un clic y se hace la luz. La puerta metálica del baño de hombres aparece frente a nosotros.

-¿El baño de hombres?

-Nunca se usa –dice buscando la llave en el manojo-. Aquí está –mete la llave en la cerradura-. Todos hacemos afuera  –abre.

Efectivamente nos encontramos en un baño masculino. Con su lavabo seco, su escusado y un  mingitorio. Junto a él hay un puertecita, de no más de 70 centímetros de alto.

-Aquí es –dice Conejo abriendo. Adentro suena Welcome Home-. Feliz viaje de regreso.

La puerta lleva directo a la fiesta a la que fui con Dud. Él está en la barra, con un trago en la mano, coqueteando con un tipo. Yo sigo en el sillón, inconsciente, con la boca y los ojos abiertos mirando a la nada. Se me escurre la baba. Mi mano sigue aferrada al vaso con vodka. Parezco muerto o en coma. Me pregunto cuánto tiempo he estado así.  A nadie parece importarle o haberlo notado. Salvo por Dud, no creo que nadie se aflija si no despierto.

Me pregunto si lo notará hasta que acabe la fiesta.

Me pregunto si alguien más lo notará…  si la noticia llegará a oídos de Mimi. Y si le importará un comino.

Después de ella, tuve otras novias. Cada una peor que la anterior, hasta que simplemente dejé de intentar olvidarla.

-¿Y bien? –dice Conejo con su mano en la puerta.

-Espera –le digo. Doy media vuelta y me interno de regreso en la oscuridad.

Llego hasta el trono de Klausan que desciende a su trono al verme.

-Aun tengo una pregunta –le digo- ¿Qué es este lugar?

Se revuelve sobre sí misma, sonríe, se eleva sobre mi cabeza, baja, flota a mí alrededor y dice: un lugar para todos los malditos, los locos, los incomprendidos… Un lugar para los menospreciados y los desposeídos. Nosotros le llamamos hogar.

Lo estoy pensando… allá nadie se preocupara mucho por mí. Quizá Dud un poco al principio, pero eso no lo detendrá de irse a Europa como planea. Así que, ¿Por qué no? Aquí siempre suena la música que me gusta.

Y temiendo que no conteste o me mande a esperar su siguiente pregunta, le digo: ¿puedo quedarme? –Y sin nada más que su sonrisa simple aparta su etéreo cuerpo de mí desvaneciéndose en el aire. Se va, dejándome solo y dudando, hasta que…

-Vamos… -dice Conejo tomándome el brazo- vamos al chevecentro de la esquina. Warika, Zombie, Neria, te van a caer bien.
FIN
Epilogo:

-Tiene actividad cerebral normal. Eso nos indica que está soñando, es como si estuviera dormido –dice el doctor
-¿Y no puede despertarlo? –pregunta la señora
-Despertar a su hijo es matarlo –responde.
-Pero si sólo tomó vodka –dice Dud.
-Según los estudios –dice el médico mirando su expediente –estaba atascado de LSD, además de coca y otras drogas. Es lo que comúnmente llamamos, se quedó en el viaje –dice y apaga la luz. Comienza a sonar Sleep By Windows de Gary Numan.

You can cry by my window
You can crawl on the floor
You can scream if you want to
But I won't unlock the door**

**Puedes llorar en mi ventana, puedes arrastrarte sobre el piso, puedes gritar si quieres, pero no abriré la puerta.


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sábado, 30 de julio de 2011

7-Es música del Diablo



-Una rebanada de nada y un vaso de ni puta madre –digo respondiendo a la primera pregunta de klausan.
-Puedes comer de todo lo aquí dispuesto –dice desde su trono.
-Conejo dijo que no tocara nada…
-Mi segunda pregunta –dice interrumpiéndome-, ¿alguien espera tu regreso?

Dud es la primera persona en la que pienso. Mi único amigo que me obliga a beber vodka a pesar del dolor de cabeza que me causa. Luego pienso en mi familia, primero en mis primos, en mis tíos; los voy repasando uno a uno en mi mente como quitando las capas de una cebolla hasta llegar al centro: mis abuelos, y de ahí mis padres.

A mi padre tiene años que no lo veo. Desde que me desheredó por ser homosexual.

“No soy gay”, traté de explicarle.

“Te vistes como un maldito puto, no sales con mujeres, te lo pasas cepillándote el cabello, maquillándote la cara y escuchando música de travestis”, decía él.

“No son travestis, son Kiss”.

“¡Son unos malditos mariquitas!, no quiero que vuelvas a buscarme, jotito…”, y esa fue la última vez que lo vi.
Todo por llevar la greña larga, ser tímido y querer verme como Gene Simmons.

En cambio, mi madre… Recuerdo sus suaves abrazos que pronto se convertían en intentos de asfixiarme con las almohadas: “¡¿Porqué no eres normal?!”, decía enfurecida. “Sólo me gusta el rock n roll”, decía yo tratando de soltarme.

“Es música del diablo”, repelaba ella para pasar de la violencia al llanto, de la alegría al enojo, y del amor al desprecio.  Y con todo y su maldita locura es la única pariente que visito en navidad. Aunque eso siempre parece incomodarle, y sólo la veo sonreír cuando me despido.

-No… -digo bajando la mirada. Klausan sonríe revolviéndose en el aire.
-Tus preguntas –dice.
-¿Cómo consigo la llave?

Flota hasta mí con suavidad. Como una sábana blanca desgarrada hundiéndose en una alberca. Acerca su boca a  mi oído:-Pídesela a Conejo, la tiene en su bolsillo.

viernes, 29 de julio de 2011

6-Chasing Amy


-Te invitaría a cenar una hamburguesa pero no tengo varo –dice el conejo al entrar en su madriguera-, pero sírvete lo que quieras. Asalta el refri, voy a cambiarle el agua a la conejera –y se mete al baño.

Peculiar estilo para una madriguera. No está en un hoyo bajo la tierra. Desde afuera parece una gran roca con puertas y ventanas, por dentro es una casa de interés social. Curioseo un poco buscando la nevera: dos habitaciones, un baño, área de sala comedor donde únicamente hay  un tapete y una tele. La cocina tiene una barra de piedra, y un pequeño refrigerador que sólo contiene una jarra con agua simple y helada. Se me destemplan los dientes al probarla.

-¿Encontraste algo? –dice Conejo apareciendo de la nada.
-Agua fría… -le digo. Haciéndome a un lado se asoma al interior.
-No buscaste bien, aquí hay que meterse hasta el fondo –dice metiendo la cabeza, los brazos y el tronco hasta la cintura.
-¡Empújame un poco! –Grita-, ¡creo que veo algo en el fondo pero no lo alcanzo! –lo tomo de las piernas peludas y pujo para meterlo casi por completo.
-¡Lo tengo! ¡Sácame! –y sin soltarlo de las patas lo jalo hasta que es capaz de incorporarse.
-¡Mira lo que encontré! –dice entusiasmado mostrándome una copia de Chasing Amy, película de Kevin Smith.
-¡Hey, me encanta es peli! –le digo arrebatándosela. Al momento se dirige a instalar su reproductor de dvd’s.
-Es genial –dice –no recordaba donde la había dejado.
-Si es genial, pero ¿Qué vamos a comer?
-Nimiedades, ahorita preparamos unas sopas instantáneas…. ¿me prestas dinero?
-Mejor vamos por esas hamburguesas –respondo, y vamos.

Ya de regreso, comiendo y mirando el televisor, no puedo evitar pensar en Filiberto, hijo de unos amigos de mis padres. Era 1998, me acaban de comprar “Clerks” de Kevin Smith. Fili me invitó a dormir con él, dijo que jugaríamos toda la tarde. Yo no quería ir, quería ver la película, el niño ni siquiera me caía bien. No lo conocía ni le tenía confianza. Sus padres dijeron que la podríamos ver juntos, y los míos me animaron a que hiciera un amigo.

“Primero jugamos lo que yo quiero y luego vemos tu película”, dijo llegando a su casa.

Armó su autopista y comenzó a jugar con su coche a control remoto. Al rato pregunté: “¿ya puedo jugar yo?”.

“No. Todavía no te toca”, dijo.

Pasé la tarde mirando su coche dar vueltas en la estúpida autopista de juguete hasta que llegó la hora de dormir. Cuando su madre nos mandó a la cama, le pedí que me pusieran mi película: “no”, dijo ella, “tuvieron toda la tarde para eso, pero prefirieron jugar”. Como si yo hubiera tenido opinión.

Metidos en la cama le reclamé a Fili: “ni me prestaste tu control, y por tu culpa no vi mi película”.

“La única razón por la que te invité a venir, es porque tu papá es jefe de mi papá”, dijo, dio media vuelta sobre la cama y se durmió. Usado como herramienta política por un niño de mi edad, me sentí traicionado e indefenso. También me giré, pero sollocé antes de poder dormir.

Cuando desperté Conejo me brincó encima. Me había quedado dormido a la  mitad de Chasing Amy

-¡Excelentes noticias! –dijo sacudiendo su cola de algodón.
-¿Estoy muerto?
-¡Aun mejores! Klausan mandó por ti, ¡quiere hacerte otra pregunta!

Nos tomamos un jugo de zanahoria, y nos pusimos en marcha.

jueves, 28 de julio de 2011

5-La Chica de Humo

Gary Glitter sigue gimiendo en el ambiente. Yo me fui de boca contra el piso. Por el rabillo de mis ojos alcanzo a percibir a dos personas. Una a cada lado. Decir que son hombres o mujeres sería difícil, más bien parecen reptiles. Se me acercan reptando con una expresión que asusta. No sé si quieren cogerme, comerme, o ambos.

Me levanto de golpe. Apenas dejé una gota de sudor en la alfombra manchada. Los tipos se dan media vuelta y regresan a sus hoyos, a lo que parece una orgia de serpientes. Y frente a mí, entronada en una copa gigante o algo que se le parece mucho está klausan.

Es apenas una silueta con una sonrisa sencilla. Es como una bruma que gira sobre su trono de cabaret. De pronto me mira de pie, al instante se desvanece y ahora me ve acostada sobre su espalda, jugueteando con las piernas en el aire. Se disipa de nuevo girando sobre sí misma como una bola de humo al ritmo glam de los 70´s. Eso precisamente… es como el humo de un cigarro. Las sombras le dan volumen a su cabello blanco y a su cuerpo. Es etérea

En un segundo se evapora de su trono para aparecer frente a mí. Pone su mano en mi hombro y flota a mí alrededor. Su toqué es helado, pero da más miedo que frío.

-Una pregunta y una pregunta –dice-, primero yo. -Su voz es peor que su toque- ¿Qué quieres?
La miro directo a sus ojos huecos que no son nada más que círculos formados por humo enclaustrando una abismal oscuridad.

-¡Anda! –me dice Conejo dándome un golpecito con su pata en la espalda.
-Volver a casa… -digo.
-Ahora tu pregunta –dice Klausan flotando de vuelta a su trono encopado.
-¿Qué lugar es este? –ella sonríe. Es una sonrisa vacía, pero es lo único que no da miedo.
-Al fondo hay una puerta con llave–dice señalando a la oscuridad-, dentro de ella hay otra puerta. Ese es el camino a casa.
-¡¿Y cómo consigo la puta llave?! –inquiero. Ella se revuelve.
-Una pregunta y una pregunta. Vete y regresa cuando tenga algo más que preguntarte –dice y desparece.

-Vámonos antes de que me cague encima –le digo al Conejo abriéndome camino entre los andróginos hombres reptil que ya nos cierran el paso. Conejo me sigue. ¿Y qué te pareció Klausan? –pregunta.

-Sexy.


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VIAJE ÁCIDO: 4-Éxito de los 70´s


A mis pies se extendió una larga alfombra, alguna vez roja, ahora deslavada y vieja. Una onda electrizante sacudió mi cuerpo. Más bien fue como una bofetada de energía. Avancé entre mesas dispuestas con bebidas, frutas verdes y parejas cogiendo al ritmo de la rola más sexy que se halla compuesto: “Rock n Roll Part 1 &2” de Gary Glitter.

Impactado por el espectáculo, me detuve un segundo. Mi entrepierna comenzó a moverse al ritmo del éxito setentero cuando me cogieron del tobillo. Di un pequeño brinco. Una morena me tenía agarrado. Se retorcía como animal en celo en el piso. Me miraba con ojos suplicantes y lascivos. Su espalda desnuda y húmeda se contoneaba sugiriéndome tomarla. Siempre he sido un chico fácil; ya podía sentir sus carnosos labios alrededor de mi verga.  Estuve a punto de agacharme y besarla cuando sentí al conejo tras de mí y con él su advertencia.

Me sacudí a la hembra con unas pataditas y seguí caminando entre la carne. El olor a vino y a sexo era demasiado penetrante. Comencé a salivar. El dolor de cabeza había pasado y la música me hizo recordar a Mimi, mi primera novia.

“Gary Glitter era genial”, le decía, “exhalaba testosterona, la mujeres se volvían locas en su presentaciones  a pesar de su peinado ridículo y estar fuera de forma, entonces esto era cool. En ese momento no tenías que estar hinchado en músculos o tener los dientes blancos para ser un símbolo sexual. Y menos en Inglaterra. Eran los 70”.

“En los 60 este tipo había hecho de todo” continuaba diciéndole como si a ella la importara un comino la vida del tipo, “tuvo una banda llamada ‘Paul Russell & The Rebels’ y lo había intentado en solitario haciéndose llamar Paul Raven y Paul Monday sin ningún éxito hasta 1971 cuando compuso ‘Rock N Roll’: un himno rockero de la época. Recuerdo una entrevista donde dijo: después de tantos años, es genial tener un éxito”, terminé diciendo entusiasmado. Ella respondió con desaprobación: “hablas como si hubieras estado ahí, pero ni siquiera habías nacido”.

“Bueno, eso no importa”, contesté, “el tipo es un maldito dios. En el 99 terminó en la cárcel por tener pornografía infantil, cuando salió se largó a Camboya, un país donde la prostitución de niños no está penada ¡es un moderfocking dios!”.

“¡¿Qué estás diciendo?!”, exclamó ella parándose de un brinco. “¡Idolatras a un maldito pederasta!”.
“¡No!, no”, balbuceé.
“¿Entonces? Eres un maldito enfermo”.
“¡No!, sólo decía que es genial”, traté de explicarle.

“¿Genial?, vete al diablo estúpido enfermo. No puedo creer que quisiera acostarme contigo”, dijo, se puso sus lentes y salió de la cafetería. Me quedé solo, con una maldita erección y una cuenta por pagar. Era mi maldita primera novia, quería compartir las cosas que me entusiasmaban con ella, pero lo estropeé. Debí dejarlo en el plano más simplista: la atracción sexual.  La volví a ver un par de veces pero nunca me atreví a hablarle. Ella por su parte le dijo a todo el mudo que me masturbaba con la música de un anciano al que le gustaban los niños.

“Times have changed in the past but we won't forget, though the age has passed they'll be rockin' yet**”, va sonando la canción cuando tropezando con unos escalones voy a dar a los pies de Klausan.


**Los tiempos han cambiado en el pasado pero nosotros no olvidaremos que aunque la era haya pasado ellos seguirán rockeando –Gary Glitter.


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miércoles, 27 de julio de 2011

VIAJE ÁCIDO: 3-Las Palabras mágicas

-¡No!, no estoy diciendo que no hubiera buena música en los 80´s. Digo que lo mejor que le pasó a Billy Idol fue superar los 80´s –voy diciéndole al conejo.

-Acabas de decir que “White wedding” es música para niños con retraso mental –contesta.

-¡No!, bueno, la versión original sí, pero escucha sus clásicos ahora. Les quitó todos los arreglos ochenteros y suenan como a verdadero rock duro. Además los 80 dejaron grandes cosas: Iggy pop, Kiss, Pablito Ruiz, entre otros.

-¡Llegamos! –dijo el conejo interrumpiendo. Nos detuvimos ante una pared lisa de roca gris. La miró un segundo y comenzó a sacudirle el polvo con sus mano-patas. Fueron apareciendo algunos trazos como tallados con cincel, hasta que terminó dibujándose una puerta, esculpida en la piedra, con un inscripción que decía “Habla amigo y entra”.

-Bien –dijo- tú entras primero, yo te sigo. Tienes que ir derecho sin tocar ni probar nada de lo que encuentres en el camino. Al fondo, encontrarás a Klausan. Cuando ella te pregunte, tú le dirás: quiero volver a casa. Ella te dirá el modo. ¿Entendido?

-Fuerte y claro –respondí. Había algo en esa entrada que me era familiar.
-Ahora sólo tenemos que decir las palabras mágicas para abrir -dijo estirando los brazos hacia la entrada.
-¡Espera! Déjame intentarlo.
-¿He? ¿Ya has venido antes?

-No… pero creo que esto lo he visto antes… -me acerqué a la puerta y la toqué. Estaba fría. Y dije las palabras que había oído muchas veces antes-: “Habla amigo y entra”, es un acertijo: “amigo” –y al decir, esperaba que se iluminara la puerta y se abriera de par en par…

-¡No seas estúpido! –Dijo el conejo carcajeándose- ¿Dónde crees que estas? ¿En Nueva Zelanda? ¡Esto no es Tierra Media! ¡Quítate! –dijo empujándome a un lado. Entonces puso sus patas sobre la roca y concentrando la mirada, dijo con una voz gutural-: ¡tragos chulos y rocanrol! –Y la piedra se abrió sobre sí misma, suavemente como empujada por el viento.

-Ahora –dijo extendiendo su pata- entra.

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VIAJE ÁCIDO: 2- You're not in Kansas anymore


-¿Y a quien dices que buscamos? –le pregunto al hombre conejo mutante. Apareció en la caverna mientras me limpiaba los mocos en el pantalón. Iba canturreando canciones de Moderatto, un cover de los 80, pero precisar cual me sería difícil. Me dio unas servilletas para limpiarme.

-A Klausan –dice el hombre conejo mutante.
-¿Es algo así como Santa Clos? –espeto.

“¿Qué haces aquí?”, preguntó mientras me sonaba la nariz, “no deberías estar aquí”, dijo. “No tengo una puta idea, me tomé unos cuantos vodkas y cuando vi aquí estaba”. Puso cara de preocupación (hay que imaginar a un conejo poniendo cara de preocupación) al decir: “pues you're not in Kansas anymore”.

-¿No estás grande para creer en Santa? –dice el conejo.

-¿Tú no eres el conejo de pascua? -supongo que si hubiera sido cualquiera de mis amigos (aja, sí sólo tengo uno) me hubiera aterrado ver una cosa como esta… pero yo no, yo soy fan de Marilyn Manson.

-No –responde- soy el conejo que te lleva hasta el fondo del túnel.



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VIAJE ÁCIDO: 1-Nostalgicos de los 80´s


“How soon is now?” aun suena en mi cabeza. ¿Debería preocuparme?

I am de esto, i am de aquello dice la canción. Nunca me la he aprendido, realmente los Smiths no son lo mío.
Me duele la cabeza, ¿Cuánto vodka me tomé?

No me importa lo que digan los fans, “How soon is now?” es la única canción buena que tienen los Smiths. Lo demás suena muy a los 80.

Por eso no me gusta ir a fiestas, pero me convenció, siempre me convence. Es el problema de no tener más que un amigo, sobre todo a uno que le gustan las fiestas de adolecentes: terminas acompañándolo.

Le dije que no me dieran vodka. El vodka me da dolor de cabeza. “No seas mamón”, respondió, “tomate un vaso, socializa”. Y siempre termina convenciéndome.

¿Y ahora? ¿Dónde mierda estoy? Parece que desperté en las malditas grutas de Moria, y ese wey ni siquiera debe haber notado mi desaparición.

Bueno… al menos me libré de los nostálgicos de los 80, aunque en esta situación me caería bien otro trago –digo y arrojo el vaso a una columna de piedra– quería que se quebrara en pedazos pero es de unicel, estúpido unicel.

La penumbra es interesante. Me gusta mirarla aunque las corrientes de aire fresco me estén aflojando los mocos…