viernes, 21 de agosto de 2009

Querida Rata (en algun momento del 2006)

Sé que estas harta de oír lo mismo siempre de mi boca, pero no puedo evitarlo y aunque no profundizare en los porques he notado a últimas fechas que no ha pasado un solo día, en que de manera fugaz o concisa, me acuerde de ella. Sólo puedo decir que “el triste” de José José, es la única explicación que tengo.

Hoy pues, mientras caminaba a casa después de dejar a mi novia, por alguna razón me acordé de uno de sus últimos correos, en el cual decía que la inscripción “te amo” que había dejado en uno de mis pantalones, seguiría siendo cierta hasta el día en que se borrara.

Espera, ahora me acuerdo, pensaba en Kenya al ir a casa (porque pensaba en ella, eso no lo recuerdo) y una imagen vino a mi. Una en donde me abrazaba y de pronto se detuvo. Noté en su mirada que leía dicha frase en mi pantalón. Y ese pensamiento me llevó al siguiente que fue el anterior contado.

Entonces me pregunté, antes de notar que es el mismo pantalón que traigo puesto. ¿Qué habrá pasado con esa frase? Al notarlo, la busqué entre los jirones (pues ahora el pantalón esta roto) y encontré una ligera sombra que indicaba el lugar donde había sido depositado el ultimo residuo de su cariño. La frase ya no existe. Me gusta imaginar que igual a esa marca, su amor fue deslavado por el tiempo, y que ahora, y sólo ahora en mi idealismo tonto, ha dejado de extrañarme.

Me voy.

No hay comentarios:

Publicar un comentario